¿Contextualizamos?

Nueva composición para mejor preparar el análisis de textos de diferentes épocas literarias. Apreciemos las influencias literarias fundamentales y la intertextualidad del título de la composición.

Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron
soy de la raza mora, vieja amiga del Sol,
que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
Tengo el alma de nardo del árabe español.

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer…
Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna…
De cuando en cuando, un beso y un nombre de mujer.

En mi alma, hermana de la tarde, no hay contornos…;
y la rosa simbólica de mi única pasión
es una flor que nace en tierras ignoradas
y que no tiene aroma, ni forma, ni color.

Besos, ¡pero no darlos!. Gloria…, ¡la que me deben!.
¡Que todo como un aura se venga para mí!.
¡Que las olas me traigan y las olas me lleven,
y que jamás me obliguen el camino a elegir!.

¡Ambición!. No la tengo. ¡Amor!. No lo he sentido.
No ardí nunca en un fuego de fe ni gratitud.
Un vago afán de arte tuve… Ya lo he perdido.
Ni el vicio me seduce, ni adoro la virtud.

De mi alta aristocracia, dudar jamás se pudo.
No se ganan, se heredan, elegancia y blasón…
Pero el lema de casa, el mote del escudo,
es una nube vaga que eclipsa un vano sol.

Nada os pido. ni os amo ni os odio. Con dejarme,
lo que hago por vosotros, hacer podéis por mi…
¡Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir!…

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer…
De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
¡El beso generoso que no he de devolver!.

Esta famosa composición lleva por título “Adelfos” y pertenece al poemario Alma (1902) . El concepto de “voluntad” aparecerá con frecuencia en la literatura del periodo, modernismo y generación del 98 (recordemos, en este sentido, que Azorín publicó La voluntad en 1902.Apunta esta idea a ese estado de desvanecimiento espiritual y pérdida de fortaleza moral, en plena crisis de la conciencia burguesa. Por eso, la crítica no acaba de ponerse de acuerdo sobre el el encuadre de la obra dentro del modernismo o del 98. En opinión de Henríquez Ureña (1962) un lenguaje cultivado, el acertado uso de la versificación, una expresión con gran calidad artística, que mezcla lo coloquial con lo culto, llevarían a la obra al modernismo más típicamente español, como sabemos, más simbolista que parnasiano

Es muy reveladora la influencia del Romanticismo y del modernismo en el marco de ambientación, y en el tratamiento del símbolo. Para Luis Rosales (1990) se trata del poeta más original del siglo, injustamente eclipsado por la figura de su hermano Antonio, también porque en su creación se encuentran los estilos del pasado y del presente que le tocó vivir y diríamos del futuro (romanticismo, modernismo, noventayochismo, populismo, decadentismo, malditismo, coloquialismo, etc.). La composición del mismo autor, que ya tratamos en otra entrada, apareció en la parte práctica de la Convocatoria de Madrid del 2015.

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