Para elegir al mejor preparador conviene valorar diversos aspectos como:
– Experiencia preparando opositores aprobados con excelentes calificaciones y que han obtenido plaza en distintas convocatorias de oposiciones.
– Actualización constante del temario, adaptado a la legislación LOMLOE.
– Preparación de temas resumidos, prácticos resueltos, programación, unidades didácticas y situaciones de aprendizaje resueltas.
– Corrección personalizada de ejercicios y simulacros.
– Impulsa la realización simulacros de las distintas partes del proceso.
– Disponibilidad para la resolución personal de dudas.
– Adaptación a la normativa educativa vigente, tanto nacional, como autonómica.
Un buen preparador no solo proporciona materiales, sino que acompaña a los opositores y opositoras a lo largo del duro e incierto camino de preparación hasta llegar a la meta: la plaza.