Introducción. Poemas de literatura de preguerra y posguerra.
A la hora de preparar este ejercicio de contextualización hemos de echar mano a literarias y lingüísticas y a fechas clave que nos han de guiar como faros a lo largo de la serie literaria. Significa, pues, que todos los elementos se encuentran al servicio de una análisis identificado y sistemático:
- Tema fundamental y núcleos temáticos de la composición. ¿Qué nos dice el yo lírico con el poema?
- Forma y estilo: convenciones y regularidad de las invariantes de estilo en diferentes épocas literarias.
- Elementos compositivos del nivel métrico.
Continuidad Las campanas en flor no se han hecho para los senos de oficina ni el tallo esbelto de los lápices remata en cáliz de condescendencia La presencia de la muerte se hace cristal de roca discreta para no estorbar el intenso olor a envidia joven que exhalan los impermeables Y yo quiero romper a hablar a hablar en palabras de nobles agujeros dominó del destino Yo quiero hacer del eterno futuro un limpio solo de clarinete con opción al aplauso que salga y entre libremente por mis intersticios de amor y de odio que se prolongue en el aire y más allá del aire con intenso reflejo en jaspe de conciencias Ahora que van a caer oblicuamente las últimas escamas de los llantos errantes ahora que puedo descorrer la lluvia y sorprender el beso tiernísimo de las hojas y el buen tiempo ahora que las miradas de hembra y macho chocan sonoramente y se hacen trizas mientras aguzan los árboles sus orejas de lobo dejadme salir en busca de mis guantes perdidos en un desmayo de cielo acostumbrado a mudar de pechera La vida es favorable al viento y el viento propicio al claro ascendiente de los frascos de esencia y a la iluminación transversal de mis dedos Un álbum de palomas rumoroso a efemérides me persuade al empleo selecto de las uñas bruñidas Transparencia o reflejo el amor diafaniza y viaja sin billete de alma a alma o de cuerpo a cuerpo según todas las reglas que la mecánica canta Ciertamente las campanas maduras no saben que se cierran como los senos de oficina cuando cae el relente ni el tallo erguido de los lápices comprende que ha llegado el momento de coronarse de gloria Pero yo sí lo sé y porque lo sé lo canto ardientemente Los dioses los dioses miradlos han vuelto sin una sola cicatriz en la frente.
La Generación del 27 y su predilección por la imagen
Hola! Muchas gracias, Soledad y Virginia. Me agrada, Sole, verte por el blog. Sin duda que tus aportaciones enriquecerán profundamente este apartado.
Estáis las dos en la línea correcta. Efectivamente son múltiples los indicios que apuntan a la generación del 27:
- Influencia de las vanguardias. Ya comentamos algún ejemplo más.
- Métrica más libre y ruptura con los moldes tradicionales. Diario efectivamente, como apuntas, Soledad, puede darnos una fecha indicativa.
- Importancia de las imágenes ( precisamente Gerardo Diego , su autor, publica en 1922 el libro Imagen , con influencia plena de las vanguardias (creacionista para más señas).
- etc…
En esta ocasión habéis «dado en el clavo». Muy bien.
Imágenes del poema
El inicio del poema nos introduce en una asociación peculiar: «las campanas en flor» / en relación a «los senos» de la oficina y los lápices. Se trata de una asociación caótica. Carlos Bousoño la catalogaría como una relación basada en el primer grado de irracionalidad poética. Se trata de elementos que no poseen contigüidad semántica. De este modo, el autor del poema «Continuidad» nos sumerge en la inconexa apariencia de la realidad de los elementos que no poseen conexión directa.
Segunda secuencia de progresión poemática de «Continuidad».
En la segunda secuencia el tema adquiere ecos de gravedad con la mención directa de la muerte que se hace: «cristal de roca discreta». Un cristal que por su fragilidad sucumbe a la dureza de la roca. Sin embargo, frente a la nota de gravedad, el solo de clarinete es la imagen del futuro, de la esperanza. Y es el «yo lírico» el que se propone una acción que rompe con el peso del ineluctable destino del ser humano.
Cierre el poema «Continuidad»
Frente a la fragilidad del cristal quebradizo, la muerte y la dureza de la roca, la parte final del poema se imponen imágenes de orden mítico: «los dioses, miradlos. La vocación a una colectividad, al lector atento que se encuentra en los limes del poema: «miradlos», incrementa el lirismo dramático y la plasticidad del dinamismo. El poeta ahora ordena, y, en esa orden, desviamos la mirada hacia los «dioses», indemnes de la desgracia humana, despreocupados y sin alma, regresan sin heridas. Antes, el panorama nos ha mostrado el dramatismo y pesimismo vitales.
¡Buenos días! A ver si consigo coger el hábito de participar, cuando me sea posible, en estos ejercicios de contextualización que nos propones.
En este caso, la irregularidad métrica y el verso libre, parecen apuntar a una poesía intelectual y libre de estructuras métricas y de los ropajes modernistas, en la línea que establece el Diario de un Poeta Recién Casado de Juan Ramón. No obstante, la gran importancia de las imágenes, con ciertos toques vanguardistas/surrealistas, me llevaría a sugerir que debe de tratarse de uno de los autores del grupo del 27. Aunque, en este caso, me parece especialmente complicado, si no se conoce el poema (como es mi caso) acertar cuál de todos podría ser el autor.
Quizás, la gran abundancia de imágenes me haría pensar en Gerardo Diego, pero también podría tratarse de uno de los poemas de la etapa surrealista de Vicente Aleixandre. No creo que me atreviera a hacer una afirmación rotunda.
¡Saludos!
La reflexión de Sole me parece acertada, yo apuesto por un poema de vanguardia, por el gran número de imágenes y la falta de puntuación: «senos de oficina» o «tallo esbelto de los lápices». Y opino igual, debe conocerse el poema para saber con certeza al autor.