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¿Contextualizamos?

    Nueva semana de trabajo y estudio en el tramo final de la preparación, con novedades relacionadas con la fecha de inicio de las pruebas en Andalucía: el día 18 (domingo) tendrá lugar el inicio de llamamientos y la realización de la primera prueba (práctico +tema) . Madrid plantea el siguiente calendario de actuaciones provisional (difundido por vía sindical):

    • Sábado 17 de junio: examen del tema para las vías de reposición (9 hrs. a.m.) y estabilización (16 hrs. p.m.).
    • Sábado 24 de junio: examen práctico de reposición.
    • Domingo 25 de junio: práctico de estabilización.

    Por su parte, el País Vasco ha anunciado un aplazamiento de sus oposiciones para el final del verano:

    • Inicio del plazo de presentación de solicitudes y entrega de méritos: junio de 2023
    • Entrega de la Programación didáctica y/o Unidad didáctica/Situación de aprendizaje, según el tipo de proceso: segunda quincena de septiembre de 2023
    • Realización de pruebas escritas (desarrollo de un tema y pruebas prácticas que se realicen por escrito): octubre de 2023

    Nos encontramos ante una ventana de oportunidad para los opositores que venís preparando la vía 3 de reposición de las oposiciones de acceso ordinario en Madrid, Andalucía y País Vasco. Ya sabéis que algunas comunidades como Castilla y León y Cataluña tienen previsto convocarla en 2024.

    Dejar indicado, por otra parte, que el desarrollo del ejercicio de contextualización ha de entenderse como la base para la construcción de todos los análisis: identificación de tópicos y formas, invariantes estilísticas y lingüísticas, lengua literaria, concepciones de estilo, rasgos inmanentes de la época o periodo, etc.

    En el texto propuesto en la entrada de contextualización literaria precedente advertimos rasgos relacionados con el realismo regionalista en contacto con el costumbrismo local según Enrique Rubio Cremades (op. cit.).

    He aquí este nuevo texto para un nuevo ejercicio en el que deberemos justificar la pertenencia en base a los conceptos literarios. El método hipotético-deductivo nos ofrece la posibilidad singular de poder identificar la estética de la época y el periodo en función de los rasgos temático-estructurales y formales de la secuencia concreta.

    Recuerdo que cuando niño
    me parecía mi pueblo
    una blanca maravilla,
    un mundo mágico, inmenso;
    las casas eran palacios
    y catedrales los templos;
    y por las verdes campiñas
    iba yo siempre contento,
    inundado de ventura
    al mirar el limpio cielo,
    celeste como mi alma,
    como mi alma sereno,
    creyendo que el horizonte
    era de la tierra el término.
    No veía en su ignorancia
    mi inocente pensamiento,
    otro mundo más hermoso
    que aquel mundo de mi pueblo;
    ¡qué blanco, qué blanco todo!,
    ¡todo qué grande, qué bello!

    Recuerdo también que un día
    en que regresé a mi pueblo
    después de largos viajes,
    me pareció un cementerio;
    en su mezquina presencia
    se agigantaba mi cuerpo;
    las casas no eran palacios
    ni catedrales los templos,
    y en todas partes reinaban
    la soledad y el silencio.
    Extraña impresión sentía
    buscando en mi pensamiento
    la memoria melancólica
    de aquellos felices tiempos
    en que no soñaba un mundo
    como el mundo de mi pueblo.

    ¡Cuántas veces, entre lágrimas
    con mis blancos días sueño,
    y reconstruyo en mi mente
    la visión de aquellos tiempos!

    ¡Ay!, ¡quién de nuevo pudiera
    encerrar el pensamiento
    en su cárcel de ignorancia!,
    ¡quién pudiera ver de nuevo
    el mundo más sonriente
    en el mundo de mi pueblo!

    Algunas notas para la contextualización crítico-literaria

    Juan Ramón Jiménez, maestro y guía de los poetas del 27,  anunciaba a sus alumnos cuatro temas fundamentales de su personal entendimiento histórico-crítico del modernismo  en sus Apuntes de un curso  (1953):

    l. El modernismo es un movimiento general teológico, científico y literario, no una escuela, y en él caben todas las ideologías y sensibilidades, desde Unamuno a Rubén Darío.

    2. El Modernismo no puede oponerse a la llamada Generación del noventaiocho, que no fue más que una hijuela suya.

    3. El origen estaría en Gustavo Adolfo Bécquer que mezcla, por ejemplo, la copla andaluza con la balada alemana.

    4. Pueden distinguirse, en Hispanoamérica, el Parnasianismo, que suele denominarse modernismo y en el que pudo influir José María Heredia en España, así como el Simbolismo, que vino después.

    Y efectivamente, en el texto propuesto, apreciamos indicios evidentes de la filiación simbólica, parnasiana y romántica:

    • El intimismo decadente en la remembranza del recuerdo.
    • El marco renacido de la memoria: el pueblo y la infancia.
    • El cambio, como situación vital, brusquedad y quiebra románticas: renacer al desengaño.
    • Ignorancia de pensamiento, otredad de lo que es y se confunde (“mi inocente pensamiento”/ ignorancia”).

    Son rasgos inconfundibles el metro (anterior a 1916, fecha de publicación de Diario de un poeta recién casado) y otros como la forma, la expresión literaria y la temática.

    Biografía de Juan Ramón Jiménez

    Juan Ramón Jiménez fue un poeta español (Moguer, Huelva, 1881-San Juan de Puerto Rico, 1958) de gran relevancia, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956. Realizó sus estudios en los jesuitas de Cádiz. Comenzó Derecho, carrera que abandonó para dedicarse por completo a la literatura. En 1900 se trasladó a Madrid, donde defendió junto a Villaespesa y Rubén Darío los postulados del modernismo literario. El fallecimiento de su padre le provocó una profunda crisis, motivo por el que tuvo que ser internado en un sanatorio mental, primero en Francia y luego en Madrid. Sin embargo, como su estado no mejoraba, en 1905 regresó a Moguer, donde llevó una vida tranquila y retirada. Durante este periodo escribió Platero y yo, uno de los libros que le dieron más fama y popularidad. A pesar de que se trata de una obra infantil, puede apreciarse en él una cierta crítica social.

    En 1911 regresó a Madrid y se instaló en la Residencia de Estudiantes, y cinco años más tarde contrajo matrimonio con Zenobia Camprubí. Ambos se establecieron en Madrid hasta que estalló la guerra civil. El matrimonio abandonó entonces España y vivió en varios países americanos.

    Su primer periodo poético se caracteriza por estar entroncado al modernismo y al cultivo de una poesía de influencia becqueriana. En 1903 apareció su primer libro importante, Arias tristes, al que le seguirán Jardines lejanos, Pastorales y Baladas de Primavera, todos ellos escritos entre 1903 y 1907. Esta primera etapa poética se caracteriza por su tono inocente, formas simples y emociones sencillas.

    En una segunda etapa, comprendida entre 1908 y 1915, el poeta seguirá utilizando los postulados modernistas, pero de un modo más intimista que los de Rubén Darío. Comenzó a interesarse por la depuración del lenguaje poético y por composiciones más sencillas. A este periodo corresponden libros como Elegías, La soledad sonora, Poemas mágicos y dolientes y Sonetos Espirituales.

    Entre 1918 y 1923, la que será su tercera etapa de producción literaria, publicó Eternidades (1918), Piedra y cielo (1919) y Poesía y Belleza (1923), obras en las que puede apreciarse el interés del poeta por continuar el proceso de interiorización y concisión a través de un lenguaje sencillo. Según el propio poeta: «Lo sencillo es lo neto, lo apuntado, lo sintético, lo justo».

    Fuente: Rosa Navarro Durán (2000).: Enciclopedia de escritores en lengua castellana, Barcelona, Editorial Planeta.

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