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¿Contextualizamos? 14-9-2020

    Proponemos un nuevo texto para el ejercicio de contextualización lingüística y literaria de las oposiciones. Observemos un aspecto muy concreto, cual es el de la conceptualización de «clerecía», no solo como una inclinación a la práctica religiosa sino también desde un punto de vista cultural, ideológico y educativo bastante más amplio- en línea con la mentalidad y la cultura medievales. Subrayemos los saberes de la época ( «Trivium et Quadrivium») . Indaguemos en el concepto de clerecía y cómo este da lugar a una serie de obras doctas, diferenciadas de las de juglaría. He aquí una diferencia fundamental: la mejora del conocimiento crece, germina y se expande mediante la educación. El magisterio recibido del Maestro («Maestro, tú m crïeste…»), la observancia de preceptos fundamentales de conocimiento científico y una buena instrucción representaban los principios fundamentales de una buena educación.


    «Maestro, tú m crïeste, por ti sé clerezía;
    mucho me as bien fecho, graçir non tel sabría;
    a ti me dio mi padre quand siet’ años avía,
    porque de los maestros aviés grant mejoría.
    »Assaz sé clerezía quanto m’es menester,
    fuera tú non es omne que me pudiés vençer;
    connosco que a ti lo devo gradeçer,
    que m’ enseñest las artes todas a entender.
    »Entiendo bien gramática, sé bien toda natura,
    bien dicto e versífico, connosco bien figura,
    de cor sé los actores, de livro non he cura;
    mas todo lo olvido, ¡tant’he fiera rencura!
    »Bien sé los argumentos de lógica formar,
    los dobles silogismos bien los sé yo falsar,
    bien sé a la parada mi contrario levar;
    mas todo lo olvido, ¡tanto he grand pesar!
    »Retórico só fino, sé fermoso favlar,
    colorar mis palabras, los omes bien pagar,
    sobre mi adversario la mi culpa echar;
    mas por esto lo he todo a olvidar.
    »Aprís toda la física, só mege natural,
    connosco bien los pulsos, bien judgo ‘l orinal;
    non ha, fuera de ti, mejor nin ome tal;
    mas todo non lo preçio quant’un dinero val.
    »Sé por arte de música por natura cantar;
    sé fer sabrosos puntos, las vozes acordar,
    los tonos com’empiezan e com deven finar;
    mas no m puede tod’esto un punto confortar.
    »Sé de las siete artes todo su argumento;
    bien sé las qualidades de cad’un elemento;
    de los signos del sol siquier del fundamento,
    nos me podriá çelar quanto val’ un açento.
    »Grado a ti maestro, assaz sé sapïençia,
    non temo de riqueza aver nunca fallençia;
    mas bivré con rencura, morré con repentençia,
    si de premia de Dario non saco yo a Greçia.


    Efectivamente, como comentas, Rocío, el fragmento pertenece al Libro de Alexandre. Comentábamos que el concepto de clerecía ha de entenderse desde una amplia perspectiva, de enseñanza y conocimiento. El «speculo» de reyes va a tener honda raigambre en la prosa posterior. Señalábamos que tanto «Trivium» como «Quadrivium» formaban parte del programa docente de aquellos destinados a reinar. La clerecía es sinónimo de cultura y educación. Según parte de la crítica, esta obra bien podría ser un ejemplo de «speculum princeps». También, y en este caso concreto, como en muchos otros que encontraremos, es importantísimo apreciar las diferencias estróficas entre la «clerecía canónica» (representada por Berceo y su Escuela) y la clerecía más libre del Arcipreste de Hita, como estuvimos viendo en la composición de la entrada del 13-9-

    1 comentario en «¿Contextualizamos? 14-9-2020»

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