Cómo superar la ansiedad que provoca la parte práctica de las oposiciones

Ya sabéis que el denominado “Estado de las autonomías”, en el aspecto que  a nosotros nos interesa, en materia educativa, ha cristalizado en distintos sistemas que afectan a la formación de bolsas de trabajo y listas de interinidad, normativa educativa y procesos selectivos . De manera más concreta, uno de los elementos diferenciadores es el que afecta a la arquitectura de la parte práctica de las oposiciones. Nos encontramos, por tanto, con diferentes modelos que evidencian el afán de diferenciación y originalidad a que aspira cada comunidad. Por eso insistimos tanto en la necesidad de volcar nuestros esfuerzos en la realización de simulacros adaptados a la comunidad autónoma en la que piensas presentarte.

He aquí que diferenciamos entre las comunidades autónomas de las cuestiones concretas (entre las que se encuentran Castilla-La Mancha, Madrid y Aragón)  y aquellas otras que plantean análisis y comentarios más generales ya centrados en los niveles lingüísticos y gramaticales , ya en un desarrollo más amplio (comentario literario, comentario lingüístico y lingüístico-filológico).

En el primero de los casos (cuestiones concretas y niveles) será preceptivo realizar una selección previa de aquellas cuestiones que vamos a desarrollar en un intervalo de tiempo bastante limitado. Así, encontraremos, con toda seguridad cuestiones extraídas de los diferentes planos del comentario lingüístico y del comentario literario. Por eso, no ha de resultarnos sorpresivo el cariz o enfoque de estas cuestiones, pues contamos con la preparación necesaria de cada nivel, trabajado ya de forma exhaustiva y profunda. Pero ¿Qué orden es el mejor en el desarrollo de las cuestiones ? ¿Cómo puedo superar la ansiedad que provoca el tener que enfrentarme a la realización de dicha prueba? Partimos de la base de que, dentro del tiempo que dura la parte práctica, escalamos hacia cotas superiores que nos llevarán a plantar la pica en el objetivo de la superación de este ejercicio. Asimismo, desde el minuto 1,  avanzamos en el proceso paulatino de concentración, determinado por la dinámica interna de la prueba.

Para alcanzar cuanto antes esta concentración, es preciso seleccionar adecuadamente el orden de las cuestiones que desarrollaremos. El primer apartado a cubrir es el de la sintaxis. No sé si habréis reparado en que las cuestiones del nivel sintáctico no suelen aparecer al principio del examen. Nosotros debemos reelaborar el plato a nuestra conveniencia. La realización de las cuestiones del nivel sintáctico (periodos oracionales largos de al menos 5 verbos) nos brindará la posibilidad de alcanzar las cotas máximas de concentración y, asimismo, hará posible que aseguremos una primera cuestión, hecho que contribuirá a rebajar la ansiedad.

Realizada la sintaxis en el tiempo que nos hemos fijado de antemano (no podemos superar bajo ningún concepto ese tiempo; en esto hemos de ser muy disciplinados), nos volcaremos en la realización de las cuestiones de los planos fonético-fonológico, morfológico,  lingüístico-filológico, léxico-semántico y pragmático, por ese orden, dejando para el final el nivel literario, nivel en cuya realización contaremos con la posibilidad de lucirnos sobradamente. Las cuestiones relativas a la contextualización, el análisis temático, estilístico, retórico, intertextual e histórico-literario han de abordarse con absoluto sosiego y tranquilidad. Venimos de combatir en el terreno más fragoso y estamos concentrados al máximo. Vamos de lo concreto a lo abstracto. Será entonces cuando profundicemos en la hermenéutica del texto literario y comprendamos su verdadero sentido y su mensaje profundo.

Exprimid al máximo el tiempo con el que contáis, pero no entreguéis vuestro examen fuera de hora. No lo recomiendo en absoluto. El tribunal suele dar dos o tres toques. No esperéis al último toque de campana: esto puede cabrear a los miembros del tribunal, miembros ya cabreados de antemano  (no hace falta que me detenga mucho a explicar los motivos: COVID-19, calor, vacaciones truncadas, obligatoriedad de concurrencia a nivel general, etc.) y, de alguna otra manera, pasarnos factura en el momento posterior de la corrección, pues conocen sobradamente el orden de entrega de los ejercicios . Sed disciplinados y no rebaséis el tiempo asignado: devolverá una imagen positiva del opositor disciplinado, serio, que acata las normas del proceso selectivo y las cumple a rajatabla . El hecho de escribir 5 ó 6 líneas adicionales no hará que vuestra calificación mejore sustancialmente.

A propósito de la discreción en este proceso y la ventaja que ofrece demostrar un talante discreto, sensato, comedido, humilde y disciplinado recordemos aquellas palabras de Baltasar Gracián en El Discreto (1646):

[ Genio e ingenio] son los  ejes del lucimiento discreto; la naturaleza los alterna y el arte los realza. Es el hombre aquel célebre microcosmo, y el alma, su firmamento. Hermanados el genio y el ingenio, en verificación de Atlante y de Alcides, aseguran el brillar, por lo dichoso y lo lucido, a todo el resto de prendas.

[…]

Son culto ornato del alma, realces cultos, mas lo entendido entre todos corona la perfección. Lo que es el sol en el mayor, es en el mundo menor el ingenio. Y aun por eso fingieron a Apolo dios de la discreción. Toda ventaja en el entender lo es en el ser; y en cualquier exceso de discurso no va menos que el ser más o menos persona.

Como siempre, mucha fuerza y ánimo de cara al próximo 19 de junio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba