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¿Contextualizamos? 6-12

    Os dejo una nueva composición para el entrenamiento en la localización y encuadre de textos. En ella aparecen ciertos indicios que puedan hacernos pensar en algún tipo de variación estilística y una pequeña diferenciación del canon renacentista…¿Sabéis ya a qué me estoy refiriendo?

     Osé y temí; mas pudo la osadía…  

    Osé y temí; mas pudo la osadía
    tanto, que desprecié el temor cobarde.
    Subí a do el fuego más me enciende y arde
    cuanto más la esperanza se desvía.
    Gasté en error la edad florida mía;
    ahora veo el daño, pero tarde,
    que ya mal puede ser que el seso guarde
    a quien se entrega ciego a su porfía.
    Tal vez pruebo (mas, ¿qué me vale?) alzarme
    del grave peso que mi cuello oprime;
    aunque falta a la poca fuerza el hecho.
    Sigo al fin mi furor, porque mudarme
    no es honra ya, ni justo que se estime
    tan mal de quien tan bien rindió su pecho.

    Gracias por la aportación, Virginia. Efectivamente el fuego representa en la visión Renacentista el propio deseo amoroso que, desde planteamientos, alejados del neoplatonismo, se identifica con la propia carnalidad, pero que resulta apetito finito, según los tratados de la época, sobre todo de León Hebreo y Ficino.

    Esta composición pertenece a Fernando de Herrera . Su originalidad radica en la aparición de ciertos elementos que ya anticipan una transformación estética y temática de elementos que aparecerán en el Barroco. El concepto de osadía la encontraremos en muchas de las piezas teatrales áureas. También aparece «edad florida», las consideraciones a la forma más estéticamente cargada desde el punto de vista ornamental .

    La singularidad del símbolo del fuego en la estética neoplatónica

    La imagen del fuego consumiendo al poeta es una imagen típicamente renacentista. En sus Diálogos de amor León Hebreo recreará las ideas del propio Platón y relacionará la belleza con el fuego pues esta belleza está participada por el fuego (el resplandor) y los demás cuerpos brillantes que ya están en el mundo interior del poeta. La idea del fuego=amor : «subí a do el fuego…» apunta a la consideración del fuego como elemento estético, purificador y sutil. En cuanto elemento estético y artístico, la filosofía platónica lo asocia con el intelecto. Los colores tienen también su propio elemento. El poeta quiere estar próximo a él (para ello, ver Doc. :»Modelos artísticos del Renacimiento»). , recrea las ideas platónicas del fuego relacionado con la belleza suprema.

    El amor aparece como vía de ascenso a la altura, como forma de perfección y consumación que no termina. Se concibe como elemento con voluntad de ascenso y, en la estética de Ficino, en parangón con el alma que busca unirse a Dios..

    1 comentario en «¿Contextualizamos? 6-12»

    1. El hombre renacentista mostraba una imagen de perfecto cortesano con la que encarnaba valores como el equilibrio, la mesura y la inclinación hacia la idealización de la mujer, a la que se acerca de forma pura a través de los sentidos nobles. Aquí parece que haya sucumbido a ese amor carnal: «osé y temí; mas pudo la osadía» y muestre un hombre menos «perfecto» desde el punto de vista del hombre renacentista. Si bien, después se arrepiente de ello.

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