¿Contextualizamos? 2-2-2021

Son fácilmente identificables ciertas convenciones del género en este texto. Como ya sabéis, uno de los criterios de calificación que contemplan las comisiones de valoración en la parte práctica de la oposición es el del análisis de las características genéricas. Notemos la importante alusión al origen deshonroso del personaje.

Sospechábase en el pueblo que no era cristiana vieja , aunque ella, por los nombres de sus pasados, esforzaba que descendía de los del triunvirato romano . Tuvo muy buen parecer, y fué tan celebrada, que en el tiempo que ella vivió, todos los copleros de España hacían cosas sobre ella. Padeció grandes . trabajos recién casada, y aun después, porque malas lenguas daban en decir que mi padre metía el dos de bastos por sacar el as de oros. Probósele que, a todos los que hacía la barba a navaja mientras les daba con el agua, levantándoles la cara para el lavatorio, un mi hermano de siete años les sacaba, muy á su salvo, los tuétanos de las faldriqueras. Murió el angelico de unos azotes que le dieron en la cárcel. Sintiólo mucho mi padre, por ser tal, que robaba a todos las voluntades.

Por estas y otras niñerías preso; aunque, según a mí me han dicho después, salió de la cárcel con tanta honra, que le acompañaron docientos cardenales, sino que a ninguno llamaban señoría. Las damas diz que salían por verle a las ventanas, que siempre pareció bien mi padre, a pie y a caballo. No lo digo por vanagloria, que bien saben todos cuán ajeno soy de ella.

Mi madre, pues, no tuvo calamidades. Un día, alabándomela una vieja que me crió, decía que era tal su agrado, que hechizaba a todos cuantos la trataban; sólo diz que le dijo no sé qué de un cabrón , lo cual la puso cerca: de que la diesen plumas con que lo hiciese en público . Hubo fama
de que reedificaba doncellas; resucitaba cabellos, encubriendo canas. Unos la llamaban zurcidora de gustos; otros, algebrista de voluntades desconcertadas, y por mal nombre alcahueta y flux para los dineros de todos. Ver, pues, con la cara de risa que ella oía esto de todos, era para más atraerles sus voluntades. No me detendré en decir la penitencia que hacía. Tenía su aposento, – donde sola ella en- traba y algunas veces yo, que como era chico podía -, todo rodeado de calaveras, que ella decía eran para memorias de la muerte, y otros, por vituperarla, que para voluntades de la vida.

Este fragmento, como se ha señalado, pertenece al Lazarillo de Tormes, obra que se ha señalado como iniciadora de la corriente realista en España. Otros críticos apuntan por un planteamiento folclórico, como aquí sucede, en el que los elementos extraídos de la tradición literaria. Notemos algunos de ellos, tales como el origen deshonroso del protagonista, la caracterización de la madre como alcahueta y la descripción que pondera elementos, rasgos y características que le interesa resaltar por encima de otros. Esta técnica transgrede las reglas del naturalismo descriptivo.

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