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Los caminos de la literatura de inicios del siglo XX
Concluimos la semana con una nueva propuesta textual. Debéis aplicar, aunque solo sea mentalmente, en una lectura reflexiva, y su posterior repaso, las claves de la contextualización que venimos manejando. La mejor manera de preparar este ejercicio ha de contemplar en todo momento los criterios de la plantilla de evaluación de este apartado.
Un poema representativo de Hijos de la ira: claves temáticas y filosóficas. La poesía desarraigada.
Se trata de un conocido texto poemático donde aparecen reconcentradas las diferentes claves filosóficas y artísticas. Estas claves insuflarán sentido a las literaturas del siglo XX. Para buena parte de la crítica, el poemario al que pertenece este poema supondrá un antes y un después en la concepción de la creación poética.
Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna. Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla. Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma, por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid, por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo. Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre? ¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?
El existencialismo y su plasmación en la literatura de inicios de siglo
Las corrientes existencialistas de inicios de siglo se convierten en una lluvia que cala muy fino en la creación literaria. El profesor y poeta Dámaso Alonso supo explotar esta veta temática. Tanto en la poesía como en la novela encontramos diferentes influencias de estas corrientes filosóficas. Suele citarse como determinante en los rumbos de la lírica la obra a la que pertenece este poema, Hijos de la ira (1944).
El verso libre: nuevo molde poético
El verso libre (a la manera de los salmos- comparémoslo con el molde utilizado por Quevedo, como ya vimos en una entrada pasada con su SALMO 12). Además, una sintaxis de amplio vuelo, apta para la expansión ideológica y conceptual, junto con la idea obsesiva que se repite, forman parte del estilo. También un léxico poco poético («hipopótamo», «pus»… son términos que entran en este repertorio). Todo esto integra un universo poético que se relaciona con la desorientación y el vacío existencial.
La influencia de Hijos de la ira (1944)
A fines de la primavera de 1944 aparece en las librerías Hijos de la ira. Sus poemas, parcialmente, ya habían circulado desde meses antes entre los amigos de Dámaso. Se esperaba el libro con impaciencia, por ser quien era su autor. También por su título, que sonaba a algo extraño e inquietante.
La crítica de periódico y de revista acusó enseguida la sorpresa producida por el libro. Desde entonces se asistía al proceso, comenzado en los años inmediatamente anteriores, de agotamiento de las últimas secuelas del purismo y del neoclasicismo. Dominaba en la poesía española peninsular el preciosismo. Esto se veía tanto en las formas estróficas como en la selección del vocabulario, que amparaba imaginerías de muy dudosa sinceridad de contenido.
Un poemario orientado a lo humano
La veta humana auténtica de los viejos maestros Unamuno y Antonio Machado no rebrotaba en ningún poeta nuevo. Además, las impurezas doloridas de un León Felipe eran prácticamente desconocidas. En este ambiente de retórica clasista y «divinista» (aunque censurado desde ciertas revistas como Espadaña), la publicación de Hijos de la ira fue una especie de terremoto. Esto subvirtió las capas poéticas e hizo aflorar a la luz los estratos latentes de que nadie hablaba.
Hiios de la ira -dijimos en otra parte- «rompe violentamente con el formalismo. Irrumpe virulento en el marasmo poético y sacude las conciencias. Transforma esa poesía de plegarias e imprecaciones generales a la divinidad en confesión profunda. Es tremenda en algún caso, aunque no tremendista». Y señalábamos el libro de Dámaso como el verdadero inicio de la poesía actual española. Este estilo es más humano y auténtico.
Hijos de la ira- Damaso Alonso