Saltar al contenido

¿Cómo fue el examen práctico de Castilla y León?

    Getting your Trinity Audio player ready...

    Otra modalidad de examen práctico que ha seguido la estela continuista de anteriores convocatorias es el de las Oposiciones de Lengua y Literatura de Castilla y León.

    En esta comunidad viene siendo habitual un ejercicio de comentario lingüístico-literario y un análisis sintáctico de una secuencia extraída del mismo texto. Analizamos a continuación el texto propuesto en el actual proceso selectivo de 2025.

    Comentario lingüístico-literario del poema “Las manos” de Miguel Hernández

    Dos especies de manos se enfrentan en la vida,
    brotan del corazón, irrumpen por los brazos,
    saltan, y desembocan sobre la luz herida
    a golpes, a zarpazos.

    La mano es la herramienta del alma, su mensaje,
    y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente.
    Alzad, moved las manos en un gran oleaje,
    hombres de mi simiente.

    Ante la aurora veo surgir las manos puras
    de los trabajadores terrestres y marinos,
    como una primavera de alegres dentaduras,
    de dedos matutinos.

    Endurecidamente pobladas de sudores,
    retumbantes las venas desde las uñas rotas,
    constelan los espacios de andamios y clamores,
    relámpagos y gotas.

    Conducen herrerías, azadas y telares,
    muerden metales, montes, raptan hachas, encinas,
    y construyen, si quieren, hasta en los mismos mares
    fábricas, pueblos, minas.

    Estas sonoras manos oscuras y lucientes
    las reviste una piel de invencible corteza,
    y son inagotables y generosas fuentes
    de vida y de riqueza.

    Como si con los astros el polvo peleara,
    como si los planetas lucharan con gusanos,
    la especie de las manos trabajadora y clara
    lucha con otras manos.

    Feroces y reunidas en un bando sangriento
    avanzan al hundirse los cielos vespertinos
    unas manos de hueso lívido y avariento,
    paisaje de asesinos.

    No han sonado: no cantan. Sus dedos vagan roncos,
    mudamente aletean, se ciernen, se propagan.
    Ni tejieron la pana, ni mecieron los troncos,
    y blandas de ocio vagan.

    Empuñan crucifijos y acaparan tesoros
    que a nadie corresponden sino a quien los labora,
    y sus mudos crepúsculos absorben los sonoros
    caudales de la aurora.

    Orgullo de puñales, arma de bombardeos
    con un cáliz, un crimen y un muerto en cada uña:
    ejecutoras pálidas de los negros deseos
    que la avaricia empuña.

    ¿Quién lavará estas manos fangosas que se extienden
    al agua y la deshonran, enrojecen y estragan?
    Nadie lavará manos que en el puñal se encienden
    y en el amor se apagan.

    Las laboriosas manos de los trabajadores
    caerán sobre vosotras con dientes y cuchillas.
    Y las verán cortadas tantos explotadores
    en sus mismas rodillas.

    Algunas lecturas del poema

    Una muestra de poesía combativa

    En este poema apreciamos signos inequívocos del género poético que se ha dado en llamar “poesía combativa” y, en otros ámbitos, «poesía para ser leída en el frente de combate» o «propagandística». Las manos son un símbolo, o sinécdoque, si se quiere, de los dos bandos enfrentados, polarizados en los explotados y los explotadores (“unas manos de hueso lívido y avariento,/ paisaje de asesinos”).  Este símbolo adquiere dimensiones épicas y míticas, prolongando su alcance más allá del sentido de la lucha de clases y del enfrentamiento.

    En la composición, se suceden isotopías semánticas resueltas en series metafóricas que se identifican con un abundoso de opósitos. El bien contra el mal, el oprimido frente al opresor, la justicia frente a la injusticia, la vida y la muerte, en suma.

    El clímax de confrontación

    A medida que avanzamos en la lectura del poema, la lucha enconada y el enfrentamiento se intensifican. Hay unas manos “oscuras y lucientes”, la de los trabajadores bruñidos por el sol, que trabajan y levantan la nación: “muerden metales, montes….y construyen…”. Además, se trata de manos generosas, «inagotables fuentes de vida y de riqueza».  Estas manos (las del proletariado) luchan con otras “feroces” “de hueso lívido y avariento”.  Además, en alusión peyorativa a la Iglesia, se caracterizan como unas manos que “empuñan crucifijos” y “acaparan tesoros”.

    La intensidad imprecatoria

    La estructura de esta composición, frente a otras de análoga temática beligerante, no es puramente antitética, sino sucesiva. En este sentido el mensaje va ganando en intensidad. Esta visión dual se trasluce en las dos partes compositivas: la estrofa del principio: manos productivas, trabajadoras y bondadosas frente a las estériles y explotadoras. Le siguen cinco estrofas que despliegan el segundo término y una estrofa final con un mensaje de amenaza a futuro: “ Las laboriosas manos de los trabajadores/ caerán sobre vosotras con dientes y cuchillas”. Se trata de unos versos que ponen de relieve la intensidad del enfrentamiento, el odio y la furia contenidos, que estallan con violencia en estas palabras.

    El mensaje también tiene un carácter regeneracionista. El poeta confía en el nacimiento de un nuevo orden, fruto de la lucha del proletariado. Machado, en esa estela regeneracionista, habla de un “nuevo florecer de España” en su poema dedicado a D. Francisco Giner de los Ríos. El trabajo humilde y la educación («escuela y despensa») permitirían sacar al país del atraso endémico en que se encontraba.

    Notas sobre el género de la poesía social combativa

    Sin embargo, frente a este planteamiento más sosegado y esperanzador, regeneracionista, el poema rompe con todo atisbo de consenso o entendimiento entre clases. Para fortalecer su beligerancia apela a la lucha descarnizada como mecanismo último para acabar con la injusticia y la opresión. Este tono imprecatorio aparecerá en otros poemas hernandianos como “El sudor”. La lucha de clases, una de las principales causas de la guerra fraticida, y una constante temática en Miguel Hernández, se revela en otras conocidísimas composiciones como “Jornaleros”, “El niño yuntero”, “Aceituneros de Jaén”, etc.

    Análisis sintáctico de una secuencia del poema

    El segundo ejercicio consistía en la realización de un análisis sintáctico de un fragmento extraído de la misma composición : “Empuñan crucifijos y acaparan tesoros que a nadie corresponden sino a quien los labora, y sus mudos crepúsculos absorben los sonoros caudales de la aurora”. Se pedía, además, que se realizara incluyendo terminología de la NGLE.

    Mucha fuerza y ánimo. La plaza os espera.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.