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Introducción: entrenar el comentario de textos literarios contemporáneos.
De cara a la preparación de textos literarios observamos referentes que aparecen recursivamente en la historia literaria. Al realizar un comentario literario poema de César Vallejo, el otro día comentábamos el valor literario de la voz «piedra» y su intertextualidad. Me ha venido a la cabeza la siguiente composición…Es fácil observar el influjo de las vanguardias en Vallejo.
Piedra negra sobre una piedra blanca Me moriré en París con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo. Me moriré en París —y no me corro— tal vez un jueves, como es hoy, de otoño. Jueves será, porque hoy, jueves, que proso estos versos, los húmeros me he puesto a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto, con todo mi camino, a verme solo. César Vallejo ha muerto, le pegaban todos sin que él les haga nada; le daban duro con un palo y duro también con una soga; son testigos los días jueves y los huesos húmeros, la soledad, la lluvia, los caminos…
El existencialismo y su plasmación literaria en la obra de César Vallejo
Muchas gracias por tu aportación, Soledad. Muy interesante la reflexión inicial sobre los problemas del canon literario. La verdad es que César Vallejo es un poeta de difícil clasificación. Curiosa la etiqueta de poeta «posmoderno en la modernidad». Los «golpes» constituyen una palabra-clave ( apreciemos la importancia estilística de la pluralización del nombre) o un concepto-eje que, efectivamente, da cuenta del dolor y el drama existencial.
Simbolismo y alegoría para expresar la amargura humana
Esos golpes, testigos del sufrimiento humano, como bien comentas, aparecen en el famoso poema que estuvimos comentando: «Hay golpes en la vida, tan fuertes…¡Yo no sé!». Voy a dejaros ,en la entrada de hoy, otra nueva composición para apreciar al poeta más social. Ya sabemos que Vallejo evolucionó, de acuerdo a los aires temáticos y estéticos del momento, hacia una poética más social, desde un planteamiento inicialmente vanguardista. Comparemos, el tratamiento de las tendencias de vanguardia (un vanguardismo más hermético) con el de la composición de Gerardo Diego, tratada en una entrada pasada).
La desolación humana y el pesimismo en la poesía de César Vallejo
En efecto, esta muestra textual evidencia la presencia de una sombra desoladora en la trayectoria poética de Vallejo. El primer verso apunta directamente a la muerte: «Me moriré en París…». Además, los rasgos deícticos no son caprichosos: la muerte sucederá en la ciudad de la bohemia literaria, centro irradiador de tendencias (Julio Cortázar se encontraría escribiendo allí, por aquellos años, Rayuela ) y la lluvia, efecto melancólico y pincelada nostálgica que dibujan un escenario gris al luctuoso suceso, que ya se anticipa, con naturalidad y aceptación.
Ese día, por esperado (segundo verso), devuelve al poeta la nostalgia de la muerte, el hambre de morir: «y yo me corro», es decir, se alegra de que llegue ese momento, pero que parece estar viviendo en el instante de emitir el poema.
Segunda parte del poema
En la segunda etapa lírica de la composición, el poeta da cuenta de su sufrimiento vital, de los palos recibidos. Si Miguel Hernández nos dice en otro poema: «Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones», aquí Vallejo emplea una variante: «los húmeros». De esos palos, alegoría del maltrato existencial, deriva la avidez por el descanso y la confianza puesta en la paz que procura el descanso eterno. En el comentario de poemas de César Vallejo, hay que considerar que el eje semántico e intelectivo de su universo poético está compuesto por dos elementos: el dolor y la muerte. Esta última se concibe, en sentido positivo, como salida al irremediable dolor que ahoga al ser humano.
Justamente el otro día escuchaba una conferencia de una profesora Tamar Kamenszain sobre César Vallejo en la que lo consideraba “un posmoderno en la modernidad “, y hablaba, entre otras cosas, de la utilización de su propio nombre como una de las técnicas expresivas que posteriormente sería imitada por muchísimos poetas. En este caso, los “palos” nos pueden remitir también a los “golpes que da la vida”, de los Heraldos Negros y que, según decía también la profesora, van a aparecer de forma reiterada en su obra haciendo referencia al dolor y al sufrimiento que entraña la vida humana.
Dejo el enlace a la conferencia. Muy interesante: https://www.youtube.com/watch?v=WBWk-TJ5KhU&t=1808s&pbjreload=101