Introducción: ejercicio de análisis literario de textos con particularidades filológicas
Os dejo un nuevo texto para su encuadre literario y lingüístico. Hoy vamos a trabajar con textos del Libro de Buen Amor para practicar este análisis. Es importante que no realicéis ninguna consulta antes de aventurar el periodo o época al que pertenece, pues es esta la forma de llevar a cabo un entrenamiento óptimo.
El ejercicio tiene sentido en tanto en cuanto se procede con la localización justificada y razonada. Tal encuadre se realizará en base a hechos lingüísticos, de estilo y constantes temáticas y filológicas. Todo ello en relación con la época, la cultura y la mentalidad. Desde la perspectiva filológica el texto nos informa de muchos de los rasgos de la mentalidad y cultura de la época.
Rasgos filológicos señeros en textos del Libro de Buen Amor
La «verguença» o el «miedo al qué dirán», la deshonra (contrastemos el mensaje en intertextualidad con el Barroco), el «pecado» desde una perspectiva más amplia (metáfora del Diablo y sus malas acciones),etc…. En el plano lingüístico-filológico podemos extraer fenómenos señeros como la presencia de apócope extrema, la desinencia en «edes», la f-, y las vacilaciones en la palatización de la Yod 1ª, etc.
El pecado, que nunca en paz suele seyer, tanto pudo el malo volver y revolver que fiço a Antïoco en ella entender tanto que se quería por su amor perder. Hobo a lo peyor la cosa a venir: hobo su voluntat en ella a complir, pero sin grado l’hobo della de consentir, que veyé que tal cosa non era de sofrir. La dueña por est’ fecho fue tan envergonzada que por tal que muriese non queriá comer nada, mas una ama vieja, que la bobo criada, fiçol’ creyer la dueña que non era culpada, —«Fixa, dixo, si vergüença o quebranto prisiestes, «vos non habedes culpa, que vos más non pudiestes; «esto que vos veyedes en ventura l’hobiestes: «alegratvos, señora, que vos más non pudiestes. «De más yo vos consejo, y vos creyer debedes, «que al rey vuestro padre, vos non lo enfamedes, «maguer grant es la pérdida, más val que lo calledes «que al rey y a vos en mal precio echedes.» —«Ama, dixo la dueña, jamás por mal pecado, «non deberá de mí padre seyer clamado; «por llamarme él fija téngolo por pesado: «el nombre derechero es en amos fogado. «Mas cuando ál non puedo desque só violada, «prendré vuestro consejo, mi nodricia hondrada, «mas bien veo que fui de Dios desemparada; «a derechas m’en tengo de vos aconsejada.
Universo literario del Libro de Buen Amor: estudios de Mª Rosa Lida de Malkiel
Tal y conforme estuvimos viendo en una entrada reciente, en el universo poético de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, apreciamos rasgos de la suprema proyección de la dama sobre los sentimientos del martire amoroso. Se trata de una forma en la que se establece el galanteo de carácter sentimental.
La conquista amorosa y el reconocimiento (previa intervención de la intermediaria Trotaconventos) es el mejor guiador dentro del proceso del «doñeo falaguero». Su fin: alcanzar el amor de la «dueña».
Algunas referencias bibliográficas fundamentales sobre la lengua literaria de la Baja Edad Media
Para la lengua de la épica han de verse sobre todo en una primera aproximación —primera, pero sólida— las sucesivas publicaciones al respecto de Edmund de Chasca. Particularmente, de C. C. Smith, mencionadas junto a un conocido artículo propio por Lapesa, pp. 220-221, n. 26; más bibliografía en Simón, p. 115. La Historia de Lapesa inicia en efecto, en su cap. VIII, las referencias al lenguaje literario. En “Juglaría y clerecía. Comienzos de la prosa” , concretamente.
A Helmut Hatzfeld le convencen a veces más y en otras ocasiones menos los capitulillos que incluyen tales referencias. En este sentido escribe cómo a Lapesa “se deben capítulos, aunque vagos, para una historia del estilo […, capítulos] con excelentes ejemplos” (Bibliografía crítica de la nueva estilística aplicada a las literaturas románicas, Madrid, Gredos, 1955, p. 487). Mª T.
Echenique ha escrito alguna vez un elogio objetivamente hiperbólico de tales capítulos breves sobre los estilos literarios, en la polifonía del Libro de Buen Amor. Nosotros creemos en conciencia que no es lo mejor de don Rafael, pues sí lo son los artículos amplios sobre lengua y estilo, como el dedicado a Calderón —en verdad magistral—, etc. Tempranamente, en la en apariencia modesta antología de líricos del XVI, apuntó Lapesa algo muy agudo sobre la revolución formal garcilasiana, hecho que parece haber pasado inadvertido.