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¿Contextualizamos? 13-1-2020

    Os dejo una nueva composición. Es interesante apreciar en ella los distintos procedimientos pictóricos que emplea el poeta y su finalidad descriptiva.

     Mientras por competir con tu cabello
    oro bruñido, el sol relumbra en vano;
    mientras con menosprecio en medio el llano
    mira tu blanca frente el lilio bello;

    mientras a cada labio, por cogello,
    siguen más ojos que al clavel temprano,
    y mientras triunfa con desdén lozano
    del luciente cristal tu gentil cuello;

    goza cuello, cabello, labio y frente,
    antes que lo que fue en tu edad dorada
    oro, lilio, clavel, cristal luciente,

    no sólo en plata o vïola truncada
    se vuelva, mas tú y ello juntamente
    en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

    Este famoso soneto de Góngora se relaciona a menudo con la famosa de Garcilaso:

     En tanto que de rosa y azucena
    se muestra la color en vuestro gesto,
    y que vuestro mirar ardiente, honesto,
    enciende al corazón y lo refrena;
       y en tanto que el cabello, que en la vena
    del oro se escogió, con vuelo presto,
    por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
    el viento mueve, esparce y desordena;
       coged de vuestra alegre primavera
    el dulce fruto, antes que el tiempo airado
    cubra de nieve la hermosa cumbre.
       Marchitará la rosa el viento helado,
    todo lo mudará la edad ligera,
    por no hacer mudanza en su costumbre.

    La lengua poética gongorina

    Identificamos algunos tópicos que han sido llevados al extremo de la exageración. El sol trata inútilmente de competir con el dorado del cabello de la dama (véase aquí el poder pictórico de la imagen). Hay que resaltar algunos puntos fundamentales de análisis:

    • La frente de la amada es tan blanca que puede mirar con desprecio al lirio, flor de extraordinaria blancura.
    • Los labios de la amada son tan rojos como el clavel , y tan deseados por quieres los miran como el primer clavel de la primavera.
    • Puntos de interés: el método diseminativo-recolectivo, los procedimientos pictóricos (pintura y literatura) que venimos analizando, la hiperbolización y la extremosa creación de imágenes. El equilibrio se desestabiliza, merced a la tensión.
    • La presencia del tópico carpe diem (hay que tener en cuenta que Góngora escribe este soneto cuando contaba unos veinte años), invitación al disfrute del amor antes de que llegue la inexorable vejez («todo se torna graveza/cuando llega el arrabal de la senectud» dirá Jorge Manrique. Los cuartetos describen por medio de metáforas la belleza de la amada, en tanto que los tercetos anticipan su decrepitud con un pesimismo típicamente barroco. El verso final, lápida y síntesis, nos advierte de que toda belleza está condenada a extinguirse, lección que se transmite por medio de una gradación descendente en la que cada elemento es menos material que el anterior: tierra, humo, polvo, sombra, nada . Podríamos pensar que humo es más volátil que el polvo, pero Góngora bucea en la etimología y utiliza la palabra como sinónimo de humus= «capa de tierra formada por sustancias orgánicas en descomposición».

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