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La historia de esfuerzo, esperanza y gratitud de Purificación García García, Nº 25 de Castilla-La Mancha: “Insistir, persistir, resistir y nunca desistir”.

    Me llamo Purificación García García y soy licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Santiago de Compostela.

    Tenía siete años cuando mis padres me compraron mi primera pizarra y unas tizas de colores. Y ahí empezó todo: descubrí mi pasión por la enseñanza. Ahora que echo la vista atrás, a mis años de colegio, entiendo que esta era la salida más natural para mí: ser profesora de Lengua y Literatura. Siempre fue mi asignatura favorita y mi pasión por aprender se traduce también en pasión por enseñar a otros.

    Aunque ha sido un camino largo y difícil hasta obtener plaza: empecé pronto a trabajar tras presentarme por primera vez a las oposiciones en Castilla-La Mancha, pero llegó la crisis económica y los recortes en Educación me mantuvieron un par años apartada de las aulas, haciendo añicos todas mis ilusiones.

    Afortunadamente, la crisis pasó y empecé a trabajar de nuevo. Con inseguridad y muchos miedos, decidí continuar el camino y preparar las oposiciones. Tras varios intentos y fracasos en la parte del comentario de texto, llegó una buena oportunidad para mí (se eliminaba la parte práctica, mi punto débil). Sabía que tenía que ir a por todas y que necesitaba un buen preparador. Además, quería uno muy bueno: yo estaba decidida a sacrificar mi tiempo y estudiar a fondo, pero necesitaba la certeza (o al menos la intuición) de estar haciéndolo de la forma adecuada.

    Encontré la página de José de casualidad. Navegué por ella, investigué lo que pude. Simplemente, me convenció, me dio confianza.

    Al comienzo de curso, empecé a prepararme con él.

    Sus materiales fueron para mí una guía inestimable. Mientras otros compañeros navegaban a la deriva y no sabían por dónde empezar, yo tuve desde el principio un gran faro que me impidió chocar contra las rocas y llegar a buen puerto. Y aunque es cierto que mi esfuerzo y mi dedicación han sido cruciales, no es menos cierto que sin la ayuda de José no lo hubiese conseguido.

    Al fin llegó el día del examen y me levanté con muchas ganas de demostrar que estaba preparada, que yo podía con eso y con lo que me echaran, que solo necesitaba que “me tocara bola”. Y todo fue sobre ruedas, tanto la primera prueba como la encerrona. Todo el esfuerzo mereció la pena.

    Por fin, aprobé con plaza (la número 25 de las 90 convocadas). No tengo palabras para describir lo que sentí.

    ¿Y qué más puedo decir? Que estoy inmensamente agradecida a la vida, a mi esfuerzo, a mi perseverancia, a mi familia y, por supuesto, a José.

    Por eso, a todos los que visitáis su página por primera vez, a los que estáis desorientados y no sabéis por dónde empezar, a los desmoralizados y a los indecisos quiero deciros que confiéis en él y en preparadorlengua.com, que os lancéis a perseguir vuestros sueños. Porque sí, los sueños se cumplen.

    No lo olvidéis: “Insistir, persistir, resistir y nunca desistir”.

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