Saltar al contenido

¿Es posible sacar la plaza a la primera? ¿Y si tengo una carrera distinta a la de Filología Hispánica?

    El verano va tocando a su fin y se acerca un nuevo curso cargado de fuerza e ilusión por el inicio de una nueva andadura de nuestra preparación. Desde este extremo alargamos la mirada al  mes de junio de 2023 con mucho optimismo e ilusión.

    En esta entrada de final de periodo estival, antes del inicio del CURSO I,  analizamos dos asuntos que nos han venido trasladando algunos opositores. Se trata de las inseguridades y dudas que acompañan tanto a nuevos opositores como a opositores con titulaciones ajenas a la Filología. De estos últimos estuvimos hablando en una entrada pasada. El planteamiento de base es que debemos borrar las dudas y demoler los complejos por venir de otra especialidad.  

    Obtener plaza en el concurso-oposición sin apenas experiencia

    Algunos opositores piensan que la falta de experiencia es un problema que les impedirá optar a plaza. Nuestro objetivo absoluto es el de conseguir la plaza, ya sea por la vía 2 o por la vía 3. Lo más importante, como siempre decimos, es la acumulación de saberes que nos permita superar holgadamente el nivel de las oposiciones. Obtener una calificación óptima es algo muy beneficioso por dos motivos principales:

    • Superar la nota de corte del concurso-oposición y, por tanto, conseguir la plaza.
    • En el peor de los casos, si no se superara dicha nota, la buena calificación servirá para conseguir una buena posición en el orden de las listas de aspirantes a interinidad.  

    A lo largo de este artículo trataremos de desmontar la idea de que sin experiencia no se puede optar a plaza. Invertimos el sentido de esta tesis: precisamente los nuevos opositores sois los que contáis con un extraordinario potencial para sacarla.

    La ventaja de comenzar a trabajar desde cero

    Todos los que hemos vivido la experiencia del sacrificio y del esfuerzo necesarios para superar estas oposiciones hemos atravesado varias etapas desde el momento vital en que decidimos convertirnos en profesores de Enseñanza Secundaria. Vuestro camino como opositores estará plagado de altibajos, momentos de optimismo y fuerza con otros más grises y pesimistas. Al fin y al cabo, este recorrido se solapa con el de nuestra propia existencia.

    Muchos nuevos opositores nos sorprenden por su inusitada capacidad de adaptación al método de trabajo, su obediencia, su diligencia, disciplina y esfuerzo. Asimilan nuestra metodología en el corto plazo, trabajan a destajo, se implican y nos entusiasman con su ilusión y empeño por conseguir la plaza. Son combatientes incansables que pelean hasta el final, pues tienen las ideas clarísimas.

    La frescura de los conocimientos

    El nuevo opositor conserva muy frescos los conocimientos de la carrera. Algunos nuevos aspirantes, nada más acabar el Máster de especialización didáctica, se entregan por completo al estudio. Esto hace que sus conocimientos, recientes y vivos, se mezclen satisfactoriamente con los nuevos conocimientos de nuestra formación. Desde este trampolín su impulso es muy superior.

    Las ideas claras: ser profesor y decir «no» a muchas cosas

    La profesión de docente es una de las más vocacionales. Conseguir ser un gran profesor requiere altas dosis de motivación, vocación y claridad de ideas. Este planteamiento está grabado a fuego en la mente de algunos nuevos aspirantes. Renuncian y se sacrifican en los mejores años de su juventud para lograr este objetivo. Aparcan su vida personal, dicen “no” a muchas cosas y se encierran en el estudio.

    Los procesos selectivos con plazas desiertas

    Uno de los denominadores comunes de los procesos selectivos es el elevado número de plazas que quedan sin cubrir. Esto significa que el baremo no es el factor determinante a la hora de sacar o no sacar plaza. Aquí la que manda es la nota de los exámenes de oposición. Por eso insistimos tanto en que lo más importante, lo fundamental, es ir preparadísimo/-a y tirarse a darlo todo.

    La experiencia de una joven opositora

    Nos cuenta una opositora que, por desconocimiento, fue a dar con una supuesta preparadora que le decía que con su nula experiencia a lo único que podía aspirar era a trabajar de interina. Obviamente, esto es rotundamente falso. En nuestro caso, hemos obtenido el mayor índice de aprobados con opositores sin tiempo de servicio, muy poco tiempo de servicio (meses) o con 1 ó 2 años trabajados.

    Algunos requisitos básicos del método de trabajo:  planificación, orden, claridad y sistematización

    Debemos abrazar un método de trabajo estructurado, seguro, claro, con altitud de miras, profundo y rico. La adecuada temporalización ha de ser una de sus bases principales y las rutinas de trabajo nos llevarán a asimilar estructuras y técnicas singulares. El caos solo provoca caos. El desorden, la poca formalidad y la desorganización son elementos precursores del fracaso más estrepitoso.

    No debe acomplejaros venir de otras titulaciones

    Ya dijimos que con nosotros han obtenido plaza opositores de especialidades como Filología inglesa, Periodismo, Humanidades, etc. Lo importante es saber demostrar el nivel en el momento y el lugar en el que hay que hacerlo: las pruebas de oposición. Los tribunales no se fijarán en si sois periodistas o filólogos: valorarán vuestro desempeño al margen de la titulación. Es más, no tienen por qué conocerla.

    La necesidad de superar el proceso para trabajar ha de serviros de acicate para obtener la mejor calificación en los exámenes de oposición. No os pongáis vosotros mismos palos en las ruedas.

    Concurrir a los dos procesos de concurso-oposición: vía 2 y 3

    Una cosa tenemos clara: si preparamos la vía 3 ordinaria, también estamos cubriendo la preparación de la vía 2. Debemos, por tanto, aprovechar al máximo el nivel adquirido junto a la ventaja que ofrece este incremento de probabilidades. Nuestro objetivo conseguir la mejor calificación,  sea como sea y cueste lo que cueste.

    Algunas claves fundamentales

    Debemos confiar en un método serio y eficaz, exprimiendo al máximo sus posibilidades. Trabajar es fundamental, pero no de cualquier manera: no podemos malgastar nuestras fuerzas, equivocándonos en la orientación. Es importantísimo hilar muy fino: hemos de dirigir ese trabajo y ese esfuerzo a la consecución de nuestras metas. El producto es el nivel al que se llega, como ya dijimos en otra entrada, y la plaza el resultado de haberlo demostrado en los exámenes de oposición.

    En preparadorlengua.com comenzamos con fuerza en septiembre

    Las vacaciones de verano nos han servido para acumular nuevas fuerzas.

    Estamos a un paso de completar el GRUPO I (con 3 vacantes disponibles). Completado dicho grupo, abriremos un segundo plazo de matriculación en el GRUPO II con comienzo a partir de octubre.

    La modalidad mensual se caracteriza por un plus de intensidad con un calendario de trabajo de clases  semanales e indicadores de tareas más cortoplacistas.

    Ya queda poco para que el eco del pistoletazo de salida retumbe en nuestros oídos en forma de llamada apremiante para entregarse a una carrera de fondo a la que salimos a darlo todo. Ansiamos, deseamos con todas nuestras fuerzas, que os convirtáis en los mejores y obtengáis plaza. Conseguido vuestro objetivo, nosotros habremos conseguido el nuestro.

    Publicaremos la siguiente entrada ya la semana que viene anunciando el comienzo oficial del CURSO y con la puesta en marcha de las tradicionales secciones de contextualización literaria, «¿Contextualizamos?», didáctica de la Lengua y la Literatura y entrenamiento del tema («Prepara el tema»).

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.