¿Contextualizamos? 8-6-2020

He aquí una nueva composición para el ejercicio de preparación de textos literarios y su identificación.

Estamos siempre solos. Cae el viento
entre los encinares y la vega.
A nuestro corazón el ruido llega
del campo silencioso y polvoriento.

Alguien cuenta, sin voz, el viejo cuento
de nuestra infancia, y nuestra sombra juega
trágicamente a la gallina ciega;
y una mano nos coge el pensamiento.

Ángel, Ricardo, Juan, abuelo, abuela,
nos tocan levemente, y sin palabras
nos hablan, nos tropiezan, les tocamos.

¡Estamos siempre solos, siempre en vela,
esperando, Señor, a que nos abras
los ojos para ver, mientras jugamos!

La presente composición, como señalas, Virginia, presenta un marcado tono religioso “esperando, Señor…”, alusiones a la familia, un deseo de comprensión de la realidad (y por negación, de incomprensión, por tanto, de esta propia realidad), la soledad (en línea con el existencialismo y el retorno a lo humano,etc.). Pertenece a Leopoldo Panero, poeta del 36. Como Luis Rosales, Vivanco o Ridruejo, publicó en Cruz y raya. Destaca por el intimismo de carácter existencial y la nostalgia del mundo de la infancia, por influencia de Machado en obras como Versos del Guadarrama (1945). Ya sabéis que Panero fue padre de poetas.

1 comentario en “¿Contextualizamos? 8-6-2020

  • Llama la atención el empleo de un soneto y el lenguaje actual y tema religioso. De entre los poetas contemporáneos que podrían encajar en estos aspectos destacan Luis Rosales o Leopoldo Panero, cuyas obras están marcadas por la religiosidad y en los que los temas del tiempo o la soledad humana tienen, como única solución posible, a Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *