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¿Contextualizamos?

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    Introducción: interrelación entre lo lingüístico y filológico

    Os dejo un nuevo texto para preparar la parte de análisis filológico de la parte práctica, con especial atención al comentario sobre la obra de Alfonso X. En otra entrada ya os indiqué la virtud y necesidad de apostar por el comentario lingüístico-filológico en la parte práctica de las oposiciones de Lengua castellana y Literatura. Seguimos preparándolo como se merece: de forma apasionada, exhaustiva y profunda.

    Et alço los oios contra el su Criador, et dixo: «Sennor, disteme regno que non auia, et onrra et poder mas que yo non meresçi; disteme uida, esta non durable, quanto fue tu plazer. Sennor, gracias te do, et rendote et entregote el regno, que me diste, con aquel aprouechamiento que yo ý pud fazer; et ofrezcote la mi alma». Et demando perdon al pueblo et a quantos y estauan, que sy del, por alguna mengua que en el ouiera, querella alguna auien, quel perdonasen. Et todos, llorando mucho de los oios, recodieron que rogauan a Dios quel perdonase, ca dellos perdonado yua. Desi tomo la candela con amas las manos, et alçola contra el çielo, et dixo: «Sennor, desnudo sali del vientre de mi madre que era la tierra, et desnuyo me ofresco a ella. Et, Sennor, reçibe la mi alma entre conpanna de los tus sieruos». Et baxo las manos con la candela, et adorola en creencia de Sancti Spiritu. Et mando a toda la clerizia rezar la ledania et cantar Te Deum laudamus en alta boz. Desi, muy sinplemiente et muy paso, enclino los oios et dio et espiritu a Dios. Et la sua alma sea heredada con los sus santos fieles en la gloria de su sancto reyno durable.

    La importantísima labor lingüística y ortográfica de la «Escuela de traductores de Toledo» de Alfonso X el Sabio

    El presente texto está extraído de la Primera Crónica General que Alfonso X compuesta entre 1221-1284. Los rasgos gráficos, morfológicos y sintácticos de la obra del Rey Sabio han quedado sintetizados y fijados magistralmente por Lapesa en su Historia de la lengua española, Madrid, Gredos, 1982.

    Incorporemos observaciones adicionales al texto tratado, referentes a la lengua literaria, al léxico y a la sintaxis que opera en el texto. Según Rafael Lapesa, en esta época la sintaxis y la morfología todavía no se han desarrollado completamente. Será en el avance de la obra del Rey sabio cuando veremos rasgos más modernos de evolución en ambos planos. A una obra tan magna no puede exigírsele homogeneidad y total uniformidad, según este autor.

    La Estoria de España y La General Estoría

    Según Francisco Rico (Alfonso el Sabio y la General Estoría: tres lecciones, Madrid, Ed. Gredos) eran necesarias las desangeladas paginas que anteceden para situar en la debida perspectiva la labor historiográfica de Alfonso el Sabio. Antes de subir al trono, en 1250, Alfonso ya se ocupaba «in cronicis». Tal interés solo parece haber cuajado en forma memorable unos veinte años después, en el segundo y más importante período de su actividad literaria. Hacia 1270, en efecto, el Rey pone manos a la obra en una ambiciosa y nueva historia nacional. «Mandamos ayuntar -dice- quantos libros pudimos auer de istorias en que alguna cosa contassen de los fechos d’Es­panna [ … ], et compusiemos este libro de todos los fechas que fallar se pudieron della, desde tiempo de Noé fasta ese nuestro».

    Propósito histórico y literario de la obra

    El propósito, pues, era rastrear en las fuentes todas las noticias relativas a la Península y abrir la Estoria de España con la primera de ellas. Tal precisión nos permite apreciar al punto un par de diferencias esenciales del proyecto alfonsí respecto al Chronícon del Tudense y la Historia del Tole­dano. Frente al obispo de Tuy, que partía de la Creación y abarcaba la tierra entera, se preten­den aislar ahora los materiales que tocan direc­tamente a la morada ibérica; frente al arzobispo de Toledo, va a concederse atención minuciosa a la edad pregótica.

    Y frente a uno y otro se ensan­cha considerablemente el marco de lo hispano, hasta extenderlo en verdad de mar a mar: «Ca esta nuestra estaría de las Españas general la le­vamos Nós de todos los reyes dellas et de todos los sus fechas que acaescieron en el tiempo passa­ do et de los que acaescen en el tiempo present en que agora somos, tan bien de moros como de cris­tianos et aun de judiós -si y acaesciesse en qué-, et otrossí de los miraglos de Nuestro Sennor Dios quando y acaescieron et quando acaes­çieren en el tiempo que es de uenir» (pág. 653 ).

    Algunas fuentes historico-literarias

    La doble empresa alfonsí tiene toda la apariencia de haber sido una puesta al día y un perfeccionamiento de la idea isidoriana. Esto lo hizo según los criterios de exhaustividad propios de la época. Por un lado, una historia nacional, pero ya no identificada con la del pueblo godo. Por otra par­te, una historia universal, pero llevada hasta el momento de la redacción y con tanto hincapié en lo peninsular como en lo forastero. Pero, en marcha uno y otro libro, el rey hubo de advertir que la Estoría de España se desbordaba hasta ad­quirir ímpetu de crónica universal. Esto se echa de ver en los centenares de capítulos sobre el Im­perio Romano, en tanto la escala a que había sido concebida la General estaría permitía acoger en sus páginas la materia hispana. De tal forma, la General estoria contenía y anulaba a la Estoria de España, y Alfonso olvidó esta y se concentró en aquélla.

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