Hacia una periodización corta…

Para contextualizar un texto, sea de carácter literario o no, una de las herramientas fundamentales, junto a factores extralingüísticos, es la de la datación. A la hora de datar un texto, el profesor Ariza nos advierte también de los riesgos de confusión en los que se puede incurrir en base a confusión entre grafías y fonemas, errores de copista del original, etc… Son riesgos que debemos evitar el día del de los exámenes prácticos de la Oposición de Lengua y Literatura.

Toda historia presenta una articulación temporal interna. También la Historia de la Lengua y la Literatura. El maestro gallego-asturiano aludió a ello en su divulgado artículo “El lenguaje del siglo XVI” . Salido el artículo por vez primera en 1933, contaba entonces don Ramón sesenta y cuatro años, y se proponía escribir una Historia de la lengua española; y nada más natural que detenerse un momento en el asunto preliminar de cómo hacer la periodización. Don Ramón Menéndez Pidal se propone quebrar la mera datación por siglos, amplitud que el maestro considera “descomunal, monstruoso, enorme”, y de buscar porciones cuajadas internamente en sí mismas, es decir, delimitaciones de duración media que respondan a lo empírico de lo real y que intenten interpretarlo y traducirlo. Aboga por la articulación de cada centuria en varios segmentos temporales de caracteres individuales precisos , con su propia lógica interna.

Ejemplifica incluso el maestro don Ramón con lo que ocurre con el llamado “Siglo de Oro” de las letras, atendiendo a veces en tanto una unicidad que se prolongaba de Garcilaso a Calderón, cuando en verdad no pueden mezclarse los tiempos del Emperador Carlos con los Felipes entre sí.
De acuerdo con esta periodización el maestro establece en el siglo XVI de las bellas letras españolas- como luego se ha hecho muy sabido- una época de Nebrija (1492-1525), un periodo de Garcilaso (1526-1554), otra época o periodo de los grandes místicos (1555-1585), y en fin el periodo de Cervantes y Lope de Vega (1585-1617). Esta periodización corta postulada por don Ramón en concreto para el XVI era de épocas de hacia treinta años o de hacia un tercio de siglo. Podemos entonces hablar de duraciones medias.


F. Braudel, en una obra decisiva en este asunto cual es La Historia y las ciencias sociales, defendía que la Historia de la lengua es la suma de todas sus historias posibles, la suma de sus cortas, medias y largas duraciones.
En los cursos llevamos a término un análisis particular sobre el hecho literario en la contemplación de esta periodización pidaliana. Tenemos en cuenta las variaciones diacrónicas que, aunque lentas, están presentes , afloran y se manifiestan en el idioma.

Nuestro método de datación estará orientado según esta periodización corta de la que habla don Ramón Menéndez Pidal y que recoge a la letra el gran filólogo, profesor de la UNED, don Francisco Abad Nebot en su Historia general de la lengua española obra de la que me considero deudor por haber estudiado en ella estos saberes y haberla manejado con empeño y constancia. Os dejo a continuación una de sus conferencias en la que habla precisamente de este tema tan apasionante:

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