¿Contextualizamos?16-11

Os dejo un nuevo texto para practicar en este nivel literario de la oposición de Lengua castellana y Literatura. En esta ocasión debéis acudir a todo lo referente a la filografía renacentista que comienza, como sabéis, con el redescubrimiento de Platón y sus planteamientos amorosos por parte de Ficino, y, bajo esta influencia , irán surgiendo otros tratados amorosos: Los Asolanos (1505) de Bembo, el Libro de Natura de Amore (1525) de Mario Esquícola, El Cortesano (1528) de Castiglione, Diálogos de amor (1535) de León Hebreo, el Tratado del amor humano (1567) de Flabio Nobili o el Tratado de la hermosura y el amor (1576) de Maximiliano Calvi.

Para el análisis de este texto tenéis que tener delante el Doc.: “El Prerrenacimiento. Ideología y estética”

De manera, Sireno, que no debe admirarte, aunque el perfecto amor sea hijo de razón, que no se gobierne por ella, porque no hay cosa que después de nacida menos corresponda al origen de adonde nació. Algunos dicen que no es otra la diferencia entre el amor vicioso y el que no lo es sino que el uno se gobierna por razón y el otro no se deja gobernar por ella; y engáñanse porque aquel exceso e ímpetu no es más propio del amor deshonesto que del honesto, antes es una propiedad de cualquiera género de amor, salvo que en uno hace la virtud mayor, y en el otro acrecienta más el vicio. ¿Quién puede negar que en el amor que verdaderamente es honesto no se hallen maravillosos y excesivos efectos?

Pregúntenlo a muchos que por solo el amor de Dios no hicieron cuenta de sus personas, ni estimaron por él perder la vida, aunque sabido el premio que por ello se esperaba, no daban mucho. Pues ¿cuántos han procurado consumir sus personas y acabar sus vidas inflamados del amor de la virtud, y de alcanzar fama gloriosa? Cosa que la razón ordinaria no permite, antes guía cualquiera efecto, de manera que la vida pueda honestamente conservarse. Pues ¡cuántos ejemplos te podría yo traer de muchos que por solo el amor de sus amigos perdieron la vida y todo lo más que con ella se pierde! Dejemos este amor, volvamos al amor del hombre con la mujer.

Has de saber que si el amor que el amador tiene a su dama, aunque inflamado en desenfrenada afición, nace de la razón y del verdadero conocimiento y juicio, que por solas sus virtudes la juzgue digna de ser amada; que este tal amor, a parecer (y no me engaño), no es ilícito ni deshonesto, porque todo el amor de esta manera no tira a otro fin, sino a querer la persona por ella misma, sin esperar otro interés ni galardón de sus amores. Así que esto es lo que me parece que se puede responder a lo que en este caso me has preguntado.

Gracias, Juan Carlos, por tu aportación. Lo que comentas es acertado. La visión neoplatónica del amor establece una metáfora del amor con el sentimiento más puro, honesto, propio de corazones gentiles. El amor es copia y fruto de la bondad divina y solo a partir de las consideraciones de León Hebreo y Ficino se puede entender el nuevo concepto de amor. El amor “visioso” es solamente fruto del apetito concupiscible y no verdaderos afectos del alma.

El género dialogado, al que bien aludes, es el predilecto para la confrontación de ideas y puntos de vista opuestos y, en ocasiones, en esa especie de mayéutica sobre la verdadera naturaleza del amor.

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