¿Contextualizamos? 1-12

Despedimos la semana con un nuevo análisis de cara a la contextualización.

Nuevamente aparecen motivos recurrentes. Identificamos estos motivos y les damos el significado que adquieren en su contexto estético y literario. Es crucial manejarlos de cara al ejercicio práctico de la oposición de lengua.

Seguro que sabes identificarlos ¿Sabrías decir cuáles son?

¿Quién dará a los mis ojos una fuente…?

¿Quién dará a los mis ojos una fuente
de lágrimas que manen noche y día?
Respirará siquiera esta alma mía,
llorando ora el pasado, ora el presente.
¿Quién me dará, apartado de la gente,
sospiros, qu'en la mi luenga agonía
me valgan, qu'el afán tanto encubría?
¡Siguióseme después tanto accidente!
¿Quién me dará palabras con que iguale
a tanto agravio cuanto Amor me ha hecho,
pues que tan poco el sufrimiento vale?
¿Quién m'abrirá por medio este mi pecho,
do yace tanto mal, donde no sale,
a tanta cuita mía y mi despecho?

La composición pertenece a Francisco Sa de Miranda (1481-1558) . Asimiló el petrarquismo y fue el “Garcilaso de Portugal” . Emprende la gran tarea de aclimatar temas y formas en el país vecino.

Gracias a los dos, Mónica y Juan Carlos, por vuestras aportaciones. Efectivamente ambos os habéis referido al lamento amoroso y a cómo se produce la emanación de este sentimiento a través de los ojos. En otra entrada aplicamos el concepto de ojos parecidos a radares en el sentido de que exteriorizan la fuerza de los “spirtus” en terminología de Ficino.

En otra composición de Ausias March podemos leer:

Mis ojos son dos fuentes perennales        
d'un agua amarga y dulce
, y es la causa
que no hay deleyte o mal que no le lloren.
Uno es aquel dolor qu'es deleytable
y el otro es el que más nos acompaña. 55
Saber por quál razón esto succeda,
aunque dezillo quiera, no lo alcanço;
tan solamente alcanço a padescello:
los que d'Amor más saben lo averigüen.

De cada parte dan muy firme crédito, 60
y tal que no hay razón que lo deshaga.
Amor me da de sí razón muy grande.
Si yo desamo, no hay que darme culpa,
pues lo que passó no es en razón d'hombre.
Es de fortuna quanto me acaesce: 65
mis obras se hazen ya, sin yo hazellas;
no siento cosa libre en mi persona,
si no es tan solamente el pensamiento.

¡O, loco Amor!, dolores muy usados
por tiempo vienen a no dar congoxa, 70
y si esto assí no fuesse, no havría hombres,
pues ¿luego por qué en mí faltó este uso?

Vemos, pues, en el poeta valenciano la influencia de Petrarca y cómo comparte esta temática. Lo une a él también la forma poética en la que plasma el lamento amoroso en una autobiografía real, palpable. Se trata de mujeres que escapan al concepto de símbolo e idea para mostrar su carácter humano. He aquí la originalidad del Petrarquismo que comparten estos autores. El lamento y la queja amorosa son vivencias únicas y reales.

Es importante también notar el motivo en Garcilaso: “Estoy contino en lágrimas bañado” La introspección amorosa y el afloramiento del yo poético aparecen en un momento en el que el poeta se detiene a analizar su estado anímico embargado por el dolor más absoluto.

2 comentarios en “¿Contextualizamos? 1-12

  • La manifestación del dolor desesperado en este soneto de lamento amoroso encajaría, en clave neoplatónica, con planteamientos ideológicos propios de la academia florentina y sus inmediatos seguidores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *