¿Contextualizamos? 5-2-2020

He aquí una nueva composición. La Arcadia, “Edad de oro”, el símbolo del pastor…son indicios de una época definida que ya tratamos en profundidad en el curso IV de la preparación.

Esta guirnalda de silvestres flores,        
de simple mano rústica compuesta
en los bosques de Arcadia, aquí fue puesta
en honra del cantar de los pastores,
a los cuales, si Amor en sus amores 5
quiere jamás negar demanda honesta,
ruego, si bien el don tan bajo cuesta,
pueda este olmo gozar de mis sudores.
Que si algún tiempo con más docta mano
las acierto a tejer como maestro, 10
guardando a los pasados el decoro,
espero, y mi esperar no será en vano,
que el nombre pastoral del siglo nuestro
será tal cual fue ya en la Edad del Oro.

Como has comentado,líneas más abajo, Virginia, los elementos que apuntan a este mito de la Arcadia son muy numerosos a lo largo del periodo renacentista. El autor, Gutierre de Cetina , aúna algunos de los tópicos renacentistas:

a)La alusión a La Arcadia. Recordemos el tratamiento del jardín, de la naturaleza (huerto en la E. Media), los jardines colgantes de Babilonia, el locus amoenus, el simbolismo de la naturaleza, la proyección anímica, etc..

b) Interesante es también la personificación del “Amor” en la línea del amor cortés.

c)Hay alusiones a la Edad del Oro. Recordemos las palabras de El Quijote en la aventura de los batanes: “Sancho, amigo, has de saber que yo nací por querer del cielo, en esta nuestra Edad de hierro, para resucitar en ella la del oro, o la dorada…”.

d) Las armas y las letras en unión armónica como quería el modelo social de El Cortesano.

Los elementos son, en fin, inconfundibles y muy elocuentes del periodo al que pertenece esta composición. Ya tratamos a este autor en otra entrada.

1 comentario en “¿Contextualizamos? 5-2-2020

  • Etimológicamente arcadia proviene del griego: Ἀρκαδία y hacía referencia a una región de la antigua Grecia. No obstante, con el tiempo, se ha convertido en el nombre de un país imaginario, creado y descrito por diversos poetas y artistas, sobre todo del Renacimiento y el Romanticismo.
    Se vincula este lugar a la felicidad, la sencillez y la paz. Es un ambiente idílico habitado por pastores y que vive en comunión con la naturaleza. Por esta razón se le ha comparado con el mito de la Utopía y de la Edad de oro, tan mencionado en los cuentos populares y en los discursos de los sabios como ejemplo de vida.
    Por todo ello seguramente son muchos son los poetas que cantan el tema de la Arcadia, desde el italiano Sannazaro en 1504 en la que cuenta en su novela pastoril la vida de un joven que, tras una decepción amorosa, deja su ciudad (Nápoles) y marcha a una zona llamada Arcadia en busca de paz y serenidad de espíritu, como hacían los pastores-poetas de esta zona del Peloponeso.
    Más tarde Lope imitará al poeta italiano con una novela homónima en 1598, escrita en prosa y que incorpora más de 160 poemas. Y también Cervantes se deja seducir por el género pastoril y hace referencia a este en la 2ª parte del Quijote, primero a través de las bodas de Camacho y después con el pasaje de la fingida Arcadia. Incluso el mismísimo don Quijote piensa el final de la obra convertirse en un pastor:
    “Yo compraré alguna ovejas —dice don Quijote a Sancho—, y todas las demás cosas que al pastoral ejercicio son necesarias, y llamándome yo el pastor Quijotiz, y tú el pastor Pancino, nos andaremos por los montes, por las selvas y por los prados, cantando aquí, endechando allí, bebiendo de los líquidos cristales de las fuentes, o ya de los limpios arroyuelos, o de los caudalosos ríos”.
    Del mismo modo, en último capítulo, con Don Quijote en el lecho, Sancho, en un intento por animar al casi moribundo Quijano le dice:
    “Mire, no sea perezoso, sino levántese desa cama y vámonos al campo vestidos de pastores”…
    El soneto es una completa referencia a los elementos del mito: La propia Arcadia: “en los bosques de Arcadia”, los pastores y a la música: “del cantar de los pastores”, la referencia a la naturaleza en la que se encuentran: flores, bosques, olmo, pastoral o la propia comparación de ese momento con “del cantar de los pastores”.

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