¿Contextualizamos? 3-3-2020

He aquí una nueva composición para la preparación y la práctica con textos literarios de cara a los exámenes de oposición. Nótese la estilística de la morfología derivativa (sufijación).

 La vida empieza en lágrimas y caca,
Luego viene la mu, con mama y coco,
Síguense las viruelas, baba y moco,
Y luego llega el trompo y la matraca.

En creciendo, la amiga y la sonsaca,
Con ella embiste el apetito loco,
En subiendo a mancebo, todo es poco,
Y después la intención peca en bellaca.

Llega a ser hombre, y todo lo trabuca,
Soltero sigue toda Perendeca,
Casado se convierte en mala cuca.

Viejo encanece, arrúgase y se seca,
Llega la muerte, todo lo bazuca,
Y lo que deja paga, y lo que peca.

Este famoso soneto metafísico de Quevedo nos enseña la miseria de la condición humana. Como os decía, por señalar un aspecto relevante, la derivación sufijal muestra el claro sentido peyorativo y, en contra de la eufonía, se desarrolla en series poco comunes: -aca, -uca, eca. La expresividad del desprecio y la sonoridad desacordada se unen con el único fin: llegar al sentido degradante (lírica descendente, según vimos en el curso) de la condición humana. La burla y el sarcasmo de Quevedo se extiende a todos los planos, según vimos en otra entrada.

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