¿Contextualizamos? 24-1-2020

Uno de los aspectos a tener en cuenta, como concepto básico y en el contexto de las dos primeras pruebas de oposición de lengua y literatura, es que el Barroco recupera el fondo mítico simbólico de la Antigüedad, pero lo somete a una profunda revisión y transformación estética. Dejo esta famosa composición para observar tal hecho.

 HERO Y LEANDRO

Esforzóse pobre luz
A contrahacer el Norte,
A ser piloto el deseo,
A ser farol una torre.
Atrevióse a ser Aurora
Una boca a media noche,
A ser bajel un amante,
Y dos ojos a ser Soles.
Embarcó todas sus llamas
El Amor en este joven,
Y caravana de fuego,
Navegó Reinos Salobres.
Nuevo prodigio del Mar
Le admiraron los Tritones;
Con centellas, y no escamas,
El agua le desconoce.
Ya el Mar le encubre enojado,
Ya piadoso le socorre,
Cuna de Venus le mece,
Reino sin piedad le esconde.
Pretensión de mariposa
Le descaminan los Dioses:
Intentos de Salamandra
Permiten que se malogren.
Si llora, crece su muerte,
Que aun no le dejan que llore;
Si ella suspira, le aumenta
Vientos que le descomponen.
Armó el estrecho de Abido,
Juntaron vientos feroces
Contra una vida sin alma
Un ejército de montes:
Indigna hazaña del Golfo,
Siendo amenaza del Orbe,
Juntarse con un Cuidado
Para contrastar un hombre.
Entre la luz y la muerte
La vista dudosa pone;
Grandes Volcanes suspira
Y mucho piélago sorbe.
Pasó el mar en un gemido
Aquel espíritu noble:
Ofensa le hizo Neptuno,
Estrella le hizo Jove,
De los bramidos del Ponto
Hero formaba razones,
Descifrando de la orilla
La confusión en sus voces.
Murió sin saber su muerte,
Y expiraron tan conformes,
Que el verle muerto añadió
La ceremonia del golpe.
De piedad murió la luz,
Leandro murió de amores,
Hero murió de Leandro,
Y Amor de envidia murióse.

En la reinterpretación del mito la humanización no tiene límites. En esta composición, de hecho, los protagonistas adquieren una semántica que los asimila a seres humanos [+humano].

En tu profunda respuesta, Virginia, señalas con agudo sentido de la profundidad varias claves interesantes:

1.-La humanización del mito y el diferente tratamiento degradado y esperpéntico que este mismo pite recibe en otra composición del mismo autor: “Hero y Leandro en paños menores”. En otra entrada: “A Apolo siguiendo a Dafne” veíamos como Quevedo se burla del mito.

2.-La intertextualidad pictórica que señalas con el cuadro de Turner también es muy interesante. Vemos cómo los motivos se reproducen también en el plano pictórico con reelaboraciones: el suicidio será también uno de los temas predilectos del Romanticismo. Nos viene a la cabeza La Celestina y Romeo y Julieta en planos diferenciados.

3.- El romance ya da cuenta de la reelaboración en Arte menor de ciertos temas tradicionalmente consagrados al Arte Mayor.

Un poema bellísimo en el que Quevedo da cuenta de su grandiosidad literaria una vez más.

2 comentarios en “¿Contextualizamos? 24-1-2020

  • Sabemos que los poetas en el Barroco siguen con la enmienda de utilizar mitos que habían sido rescatados de la Antigüedad Clásica por sus predecesores renacentistas. Aquí vemos un ejemplo de poema que describe la historia de los amores de Leandro y Hero, tema infinitamente escogido por otros poetas en sonetos como el de Garcilaso: “Pasando el mar Leandro el animoso” o el de Acuña: “De la alta torre al mar Hero miraba”. Pero también fue modelo elegido por pintores como Turner https://www.artehistoria.com/es/obra/la-despedida-de-hero-y-leandro, o en música con la ópera “Lamento de Lenadro” de Monteverdi (no he encontrado la pieza). en general y en poesía, se había hecho un tratamiento del mito ensalzando la heroicidad y la valentía de los personajes. Así Lenadro es dueño de un amor tan fuerte y sincero como para cruzar el estrecho de Abidos cada noche por ver a su amada Hero y ésta a su vez fiel y leal al suicidarse cuando ve a su amado muerto. En el Barroco se ironiza y se degrada a los protagonistas de los mitos haciéndolos más “humanos” con defectos y vicios e incluso ridiculizándolos, como cuando Quevedo describe a Leandro en paños menores. Aquí, sin embargo hace una descripción de los amantes irónico sin llegar a la burla. formalmente también enmarca el poeta el mito en heptasílabos que recuerdan los romances medievales y el resultado es una lectura más relajada, menos seria. Comienza el poema con ironía: “Esforzóse, pobre luz” y ya se adivina el hilo conductor burlesco del mito en el que la luz se esfuerza para nada y el poeta se compadece de ella. Y la ironía no cesa: “ser piloto el deseo”, “ser bajel un amante” o “Con centellas y no escamas”. En definitiva es una versión en la que Quevedo se ríe de los amantes, si bien no llega a ridicudizarles como hará más tarde.

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