¿Contextualizamos? 11-2-2020

He aquí una nueva composición para nuestro ejercicio cotidiano de contextualización. Sería interesante señalar los distintos elementos expresivos, estéticos y poner en relación el tema con la corriente en la que se inscribe. En la preparación de la parte práctica de la oposición tenéis que contemplar también la lengua literaria como elemento fundamental y aliada en esta tarea. Forma y contenido se abrazan.

Ya sabéis que los tribunales suelen hacer hincapié en este tipo de ejercicios planteados de forma individual.

 ¡Ay, sabrosa ilusión, sueño süave!,
¿quién te ha enviado a mí? ¿Cómo veniste?
¿Por dónde entraste el alma o qué le diste
a mi secreto por guardar la llave?

¿Quién pudo a mi dolor fiero, tan grave,
el remedio poner que tú pusiste?
Si el ramo tinto en Lete en mí esparciste,
ten la mano al velar que no se acabe.

Bien conozco que duermo y que me engaño,
mientra envuelto en un bien falso, dudoso,
manifiesto mi mal se muestra cierto.

Pero, pues excusar no puedo un daño,
hazme sentir, ¡oh sueño pïadoso!,
antes durmiendo el bien, que el mal despierto.

Nos encontramos ante una nueva composición de Gutierre de Cetina. Los motivos propios del primer Renacimiento son los siguientes:

  • La ilusión amorosa como parte del proceso amoroso petrarquista.
  • La presencia del sueño (recordemos la importancia y repercusión de algunas obras humanísticas como El sueño de Polífilo.
  • El dolor por el servicio amoroso, típicamente petrarquista y del fondo del amor cortés.
  • Las alusiones simbólicas desde el plano de la mitología.
  • La introspección en el “yo” sentimental. Reivindicación del estatus según obras como Diálogo de la dignidad del hombre.

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